Propóleos: ¿Reparador de la integridad celular en el hígado graso no alcohólico?


Autor: Dra. Jossane Soto Matos
Grado Académico: Dra. Especialista en Laboratorio Clínico.
Institución: Hospital C.Q. “Hermanos Ameijeiras
Puesto: Jefa del departamento de Química y Bioquímica Clínica
País: Cuba
E-Mail: comentarios@contactoquimico.com

Soto Matos. J, Cordero Rojas. N, Giral Rivero. T, García Cartaza. P,
Prado. A.
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Palabras claves: Propóleos, hígado graso, esteatosis

RESUMEN

Se estudiaron 33 pacientes con edad comprendida entre 25 y 60 años, de ambos sexos con diagnóstico de Hígado graso por ultrasonido y que además tenían elevación de los niveles séricos de aminotransferasas (ASAT, ALAT), sin otra patología asociada. Recibieron tratamiento con una solución hidroalcohólica de propóleos al 5% durante tres meses, 2 veces al día, determinándose los valores de las enzimas hepáticas ALAT, ASAT, FAL y GGT antes, al mes, 2 meses y al final del tratamiento.

Al culminar el estudio se observó una disminución de los niveles de enzimas séricas evaluadas, obteniéndose como resultados una diferencia de la media inicial y final para la ALAT de 30.63 U/L, ASAT de 20.15 U/L, FAL de 29.90 U/L y GGT de 14.45 U/L resultando el 87,87% de los pacientes respondedores al tratamiento. Los resultados muestran que el Propóleos actúa como citoprotector hepático y posiblemente esta acción se deba a sus propiedades inhibitorias de la peroxidación lipídica y antioxidante lo que sitúan a este producto natural como una alternativa en el tratamiento de esta enfermedad.

INTRODUCCIÓN

El hígado es llamado el órgano metabólico por excelencia al cumplir una variedad de funciones metabólicas, secretorias, excretorias y de almacenamiento, desempeñando además un importante papel en la captación, esterificación y oxidación de ácidos grasos libres.

A su vez esta expuesto a una gran variedad de alteraciones funcionales y morfológicas, como consecuencia de enfermedades o agresiones que provocan daño agudo o crónico.

El hígado graso o esteatosis, es la segunda o tercera enfermedad hepática crónica más frecuente a escala mundial. Se diagnostica de forma ambulatoria por ser la causa más común de elevación anormal y persistente de las enzimas aminotransferasas y el hallazgo accidental más frecuente en estudios imagenológicos.

Esta enfermedad metabólica del hígado es una condición médica con un espectro muy amplio, que puede ir desde una acumulación simple de lípidos en los hepatocitos, sin tener evidencias bioquímicas de inflamación, hasta un depósito marcado de los mismos con aparición de procesos degenerativos que conducen a la muerte celular con la posterior fibrosis.

En un principio se creyó que la esteatosis era expresión exclusiva del abuso crónico de alcohol. En 1980 Ludwing et al describieron una serie de pacientes que no ingerían alcohol y presentaban una enfermedad hepática caracterizada por la presencia de esteatosis, indistinguible de la que se veía en pacientes alcohólicos, lo que motivó que estos autores acuñaran el termino “esteatosis hepática no alcohólica”.

El hígado graso se asocia a una amplia variedad de situaciones clínicas como: uso de drogas hepatotóxicas, procesos infecciosos, Diabetes Mellitus (tipo 2), dislipidemias, cirugía abdominal, enfermedades autoinmunes y la obesidad; lo que ha conllevado a un aumento de su prevalencia, alrededor del 20% de la población general.

Esta enfermedad cursa de forma asintomática, aunque pueden aparecer síntomas como: malestar general, fatiga, dolor sordo y ligero en el cuadrante superior derecho motivo que lleva a los pacientes acudir a la consulta médica.

En los exámenes de laboratorio se constata elevación de los niveles séricos de las enzimas aminotransferasas (ALAT, ASAT) sin existir otra causa evidente de enfermedad hepática.

El hecho más temido es su progresión silenciosa hacia la cirrosis por la no disponibilidad de un tratamiento efectivo.

La patogenia de esta enfermedad no está aún dilucidada, pero en los últimos años, se han acumulado ciertas evidencias experimentales, provenientes en su mayoría del estudio en modelos animales, que sugieren que la fisiopatología está relacionada con la peroxidación lipídica y el estrés oxidativo que estimulan la producción de colágeno y la fibrogénesis. Los productos de la peroxidación lipídica pueden dañar directamente la célula, siendo los organelos más afectados: el retículo endoplásmico, las mitocondrias, el núcleo, el complejo de Golgi, los lisosomas así como la membrana plasmática y el citoesqueleto, con liberación de las enzimas propias de los mismos y la consecuente oxidación y acumulación de grasa.

En Japón y California se han ensayado tratamientos con vitamina E, demostrándose que este agente antioxidante prevé el daño hepático relacionado con la peroxidación lipídica y la inflamación al actuar como secuestradores de radicales libres, pero para su uso se necesita de estudios aleatorizados y controlados, para valorar el beneficio a largo plazo de esta terapia.

También se han usado diferentes drogas hipolipemiantes como: Gemfibrozil, Clofibrato, etc., sin resultados alentadores.

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CENIC), en Cuba evaluaron el efecto protector del Propóleo rojo cubano en hepatocitos de roedores con daño inducido, corroborándose su acción citoprotectora en los organelos de los mismos.

Etimológicamente la palabra Propóleos significa “delante de la ciudad” y es utilizado por las abejas para la protección general de la colmena gracias a las propiedades bacteriostáticas, fungicidas y antisépticas.

El propóleos es hoy en día un producto muy bien cotizado por el hombre, por sus propiedades terapéuticas. Colectado en bruto es generalmente de color pardo verduzco y se compone de una mezcla de resinas vegetales y cera de abejas.

Su composición química es variable, según el origen botánico. Contiene más de 40 flavonoides, ácidos aromáticos, alifáticos, componentes fenólicos, aminoácidos, un gran número de vitaminas y toda una serie de oligoelementos las que le han atribuido propiedades biológicas entre las que se encuentran: acción bactericida, antimicótica, antiparasitaria, antinflamatoria, y antioxidante.

Investigaciones farmacológicas y clínicas experimentales de este producto han demostrado que activa las funciones de muchos mecanismos defensivos del organismo y tiene acción secuestradora de radicales libres por lo que pudiera ser útil en el tratamiento de los pacientes con hígado graso.

OBJETIVOS .

Evaluar la acción reparadora de la integridad celular hepática por el propóleos en los pacientes estudiados.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio piloto, monocéntrico, abierto, para evaluar la acción reparadora de la integridad celular hepática por el propóleos en pacientes con hígado graso.

Se seleccionaron 33 pacientes de la consulta de medicina interna con edad comprendida entre 25 y 60 años, de ambos sexos con diagnóstico de hígado graso por ultrasonido y que además tenían niveles séricos de aminotransferasas (ASAT, ALAT) por encima del valor normal de referencia, sin otra patología asociada, en el período comprendido desde Enero del año 2003 hasta Febrero del 2004.

Se incluyeron todos aquellos casos que cumplieron con los siguientes criterios:

•  Sujetos que voluntariamente den su consentimiento para participar en el ensayo.

•  Pacientes de ambos sexos y edad comprendida entre 20 y 60 años.

•  Pacientes con diagnóstico de hígado graso y exámenes de laboratorio clínico:

ALAT>40U/L, ASAT>40U/L, GGT<100U/ L, FAL<330U/L,

AgHBs negativo.

Se excluyeron los casos que cumplieron al menos uno de los siguientes criterios:

Pacientes con antecedentes de alergia al Propóleo, alcoholismo, cirrosis hepática, Hepatitis aguda, Infarto agudo del miocardio, Neoplasias, embarazadas, uso de medicamentos hepatotóxicos, enfermedades mentales, tratamiento antioxidante.

Evaluación de los pacientes

A todos los pacientes con diagnóstico de Hígado graso, se les tomó una muestra inicial de sangre en ayunas, por punción venosa cubital, para la determinación de los parámetros seleccionados: ALAT, ASAT, FAL, GGT. Se realizó además Glicemia, Colesterol y Triglicéridos, con el objetivo de descartar cualquier factor de riesgo asociado a la esteatosis hepática como la Diabetes Mellitus e Hiperlipidemias, todos ellos realizados por métodos enzimáticos de la firma Roche en el autoanalizador HITACHI 717.

El antígeno de superficie para hepatitis B (AgHBs) fue otro de los parámetros determinado para descartar la presencia de esta patología, para lo cual se utilizó el método de ELISA en un equipo SUMA.

Todos aquellos que cumplieron con los criterios de inclusión se les administró tratamiento con Propóleo al 5% empleándose una dosis de 50 gotas diluidas en medio vaso de agua en ayunas y antes de acostarse por un período de 3 meses, realizándoseles determinaciones de ALAT, ASAT, FAL, GGT, al mes, dos meses y al finalizar el tratamiento teniendo un seguimiento mensual en la consulta de Medicina Interna mientras duró el ensayo.

Para la evaluación de la respuesta al tratamiento se consideró como respondedor a todos aquellos pacientes en los cuales los valores de ALAT y ASAT disminuyeron al menos en 10 U/L en relación con el valor al inicio del estudio y no respondedor en los que no se cumplió esto.

RESULTADOS

En este trabajo nos propusimos como objetivo esencial evaluar la acción reparadora de la integridad celular hepática por el propóleos en los pacientes con diagnóstico de hígado graso, determinando la variación de los valores de las enzimas aminotransferasas.

Se estudiaron 33 pacientes, de ambos sexos con diagnóstico de Hígado graso por ultrasonido y que además tenían niveles séricos de aminotransferasas (ASAT, ALAT) por encima del valor normal de referencia, con edad comprendida entre 25 y 60 años para una media de 46 años.

Las medias de los valores iniciales de la ALAT y ASAT fueron de 83.21 U/L y 64.18 U/L con una desviación estándar de 18.04 y 12.59 respectivamente.

Los valores al final del primer mes de tratamiento disminuyeron para una media de 66.57 U/L en el caso de la ALAT y de 50.66 U/L para la ASAT con relación al inicial, observándose que la mayoría de los casos ya tenían una variación de los valores de más de 10 U/L.

En el segundo mes de tratamiento la media de los valores para le ALAT fue de 56.63 U/L y para la ASAT de 46.39 U/L con una diferencia respecto a los valores iniciales de 26.57 U/L y 17.78 U/L respectivamente. (TABLA 1)

Al final del tratamiento la disminución de los valores con respecto a los valores iniciales de la ALAT varió desde 83.21 ± 18.04 U/L hasta 52.57 ± 16.04 U/L (p<0.000) y la ASAT disminuyó desde 64.18 ± 12.59 U/L hasta 44.03 ± 14.71 U/L y la diferencia de la media inicial y final de la ALAT fue de 30.63 U/L y de la ASAT 20.15 U/L siendo el 87,87% de los pacientes respondedores al tratamiento. para un nivel de confianza del estudio del 95%. (TABLA 1), (GRÁFICO 1)

Los resultados de las enzimas GGT y FAL fueron al igual estadísticamente significativos al encontrase una diferencia entre la media inicial y final de 14.45 U/L y 29.90 U/L.

Las determinaciones de Glicemia y Colesterol no mostraron variaciones significativas, mientras que en los Triglicéridos la diferencia entre la media inicial y final fue de 0.30 mmol/L para una p<0.030. Este hecho fue más evidente entre el primer mes y el segundo mes del tratamiento donde la diferencia fue de 0.27 mmol/L con una p<0.004, lo que nos incita a pensar en la acción del propóleos sobre el metabolismo de estos lípidos sanguíneos. (GRÁFICO 2)

Los resultados obtenidos sugieren que el Propóleos actúa como reparador de la integridad celular hepática correspondiéndose los mismos, con los obtenidos en estudios realizados en animales con daño hepatocelular inducido.

Tabla 1: Media, DS, Diferencia referida al inicio de ASAT y ALAT durante el tratamiento con propóleos.

Gráfico 1 Promedio durante el tratamiento con Propóleos de la ASAT y ALAT.

Gráfico 2 Promedio durante el tratamiento con Propóleos de la FAL y GGT.

z

Gráfico 3 Promedio durante el tratamiento con Propóleos de la Glicemia, Colesterol y Triglicéridos.

CONCLUSIONES:

• Los resultados evidencian que el Propóleos tiene efecto reparador sobre la integridad de la célula hepática, al disminuir los valores de las enzimas aminotransferasas en los pacientes con diagnóstico de hígado graso.
• Los valores de las enzimas GGT y FAL disminuyeron con el tratamiento, aunque sus valores se encontrarán en muchos pacientes dentro del rango normal de referencia.
• No existió variación significativa en los valores de Glicemia y Colesterol.
•Los valores de Triglicéridos disminuyeron evidenciando el efecto del propóleos sobre el metabolismo lipídico.

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